..................NOTA MISTERIOSA 1......................................................................
jueves, abril 24, 2008, 01:42 AM - CAPÍTULO 1

Ha llegado hasta mi esta nota...
No lo acabo de entender; ha sido muy de película de magia. De pronto una nota en la mesa del bar, PLIN.
No había nadie en el bar más que el Hombre Tocadiscos y yo. Tal vez estaba ahí desde el principio pero no la había visto. Bueno... el caso es que es una nota y es para mi.
"Las mujeres de las historias...", "500 pasos de papagayo..."... no entiendo nada de esta nota, pero quién sabe, tal vez me sirva para encontrar mis objetos. De todas maneras, no tengo más opciones.
Me pongo en camino.
VER CAPÍTULO 1




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...........................................................EL HOMBRE TOCADISCOS.....................
miércoles, abril 23, 2008, 02:19 AM - CAPÍTULO 1

En la isla hay una ciudad. Y he llegado hasta ella a pesar de tener los pies como ciruelas y el alma a unos pasos.
Es una ciudad rara, como la isla. Las casas son blancas y no hay gente. Tampoco hay ruido. Las puertas y ventanas están muy cerradas como si las casas tuvieran miedo de que se les escaparan los secretos.
En Titicaca la ciudad es un lugar de locos. La gente grita por la calle, las ventanas están más abiertas y se venden plátanos y mandarinas en los balcones. También hay putas, jonkis y señores con bigotito que insultan con la boca llena de baba.
Es curioso como una misma cosa “ciudad”, puede ser algo como lo que hay en Titicaca y a su vez algo como lo que hay aquí.
He buscado mis objetos por toda la ciudad y no he encontrado nada... sólo ese silencio tan aburrido todo el rato.
En la isla hay una ciudad y en la ciudad hay un bar. ¡Qué bien! Después de tantas vueltas lo mejor es un bar calentito.
Es un bar bonito, con suelo de madera que cruje y con paredes llenas de huellas... pero ¿Qué más da cómo sea el bar? Lo importante es quién está en el bar. No os imagináis qué divertido, nunca había conocido a alguien así.
Es el hombre Tocadiscos y a simple vista parece un camarero simpático y nada más. Limpia vasos sin parar y sirve bebidas rojas con mucha elegancia. Es buen camarero, buena persona (tiene mucha cara de buena persona) pero sobre todo: buen equipo de música. Cuando abre la boca le sale música de dentro, como si fuera un tocadiscos humano.
Nunca había conocido a un hombre Tocadiscos. Debe ser muy práctico, no hace falta llevar el ipod encima. Tal vez en la isla todos sean hombres tocadiscos... aunque no lo creo, sería un lío y no podrían hacer congresos de los Diputados.
Me he quedado mirándole un rato. Me gusta.
Supongo que cada música que le suena tiene que ver con su estado de ánimo. No es lo mismo que de su boca salga la Lambada que la Polonesa de Chopin, ¿no?
Le veo triste y avergonzado. Debe ser un problema ser hombre tocadiscos. Uno mismo supongo que se acostumbra pero los demás no creo que lo lleven muy bien.
Intentaría hablar con él pero me da vergüenza... además no se si nos entenderíamos.
Bueno, esta isla ya no es tan silenciosa ni solitaria.¡Qué bien!
Por cierto, ¿Y para llorar? ¿Y para reír? ¿Qué le debe sonar al Hombre Tocadiscos?
VER CAPÍTULO 1




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lunes, abril 21, 2008, 03:43 AM - CAPÍTULO 1

Joder con la isla. Parece pequeña pero está llena de sitios distintos.
Creo que necesitaré al menos dos días para recorrerla entera. Incluso más.
No se parece en nada a Titicaca. En verdad no se parece a nada de lo que he visto hasta ahora.
Titicaca es gris y ocre. Esta isla es azul intenso... y rojo... y verde.
En Titicaca todo está pisado. En esta isla parece que pases por caminos por los que nadie antes ha pasado. Tienes una exclusiva en dar pasos.
Y es que, mirándolo bien: no hay nadie. Sólo me he encontrado con algún habitante no humano. Muy simpático pero no humano. Mucho silencio y nadie por ningún lado. ¡Qué raro!
He recorrido la isla durante todo el día sin descanso. Montañas, campos, tierra y mucho mar. También viento, claro. Y de mis objetos, ni rastro.
Joder con la isla. Parece pequeña pero está llena de lugares y rincones.
Y este viento. No deja de soplar.
Yo quiero encontrar todos mis objetos y patear la isla sin rumbo empieza a ser un poco coñazo.
Conoce la historia de Chi en la isla sin nombre viendo los capítulos de la serie:
VER CAPÍTULO 1




( 2.7 / 7 )
domingo, abril 20, 2008, 08:57 AM - CAPÍTULO 1

Cuando tienes algo realmente importante que hacer no hay lugar para los lamentos ni las quejas. Los quejicas son unos desocupados.
Yo ahora tengo algo muy importante que hacer: encontrar todos mis objetos. Por eso no tengo tiempo para quejarme por el accidente. Tengo que ponerme a buscar ya mismo.
Me he hecho una lista de los objetos perdidos en la libreta que llevaba en el bolsillo. Tengo poca memoria y sino me apunto muy bien las cosas, corro el peligro de olvidarlas.
También he dibujado cada uno de los objetos para así poder reconocerlos muy bien cuando los encuentre. No me gustaría llevarme nada que no fuera mío.
Siempre había creído que mis dibujos no eran muy buenos pero mi abuela (la que está en la urna que he perdido... ay...) un día me dijo que me equivocaba y la creí. Desde entonces dibujo bien. Hacer bien algo no es sólo cuestión de saber hacer bien algo sino cuestión de que te digan que está bien hecho.
Ya tengo la lista con dibujos de mis 10 objetos perdidos, el paso siguiente: recorrer la isla y encontrarlos.
VER CAPÍTULO 1




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jueves, abril 17, 2008, 12:24 PM - CAPÍTULO 1

Puta viento!
Por su culpa ahora os estoy hablando desde tierra firme. Con lo bien que estaba por los aires.
¡Puta viento!
Le he visto aparecer entre las nubes, gordo y rollizo, y ¡BUF!, ha lanzado sus enfados contra mi. El viento se ha portado mal, muy mal... y yo no le he hecho nada.
Mi avioneta, que es una jabata en el mundo de las avionetas, está preparada para resistir los enfados de viento; pero claro, esta vez nos han pillado por sorpresa.
Un par de golpes de volante, cara de susto y tensión... pero nada, la avioneta se ha desestabilizado y ha empezado a girar.
He podido evitar una muerte, la mia (tras muchas vueltas he vuelto a poner la avioneta del derecho); pero no he podido evitar algo mucho peor. Con tanto giro, mi maleta se ha abierto... ¡¡¡¡Y SE ME HAN CAÍDO TODAS MIS COSAS!!!
Puedo vivir sin bragas y desodorante... pero ¿Y sin mi abanico que ahuyenta lo triste?, ¿Y sin mi peine?, ¿Y sin la muñeca de trapo?
En mi maleta llevaba todo lo que más quiero en mi vida. Yo no soy nada sin mis objetos preferidos. He vivido momentos de verdad muy melodramáticos.
¡Puta viento!
Como sin mis objetos no puedo vivir he tenido que bajar a tierra. He aparcado la avioneta y he pisado tierra firme. La maleta se ha abierto justo cuando sobrevolaba este pedazo de tierra firme... por cierto:
¿Dónde estoy? No hay ningún cartel que de la bienvenida, ni ningún enano con sombrero de copa está aquí para saludarme... solo hay tierra, mar, rocas, mar, un faro, mar, una planta, mar... Mar, mar, mar... Parece que estoy en una isla.
La isla...”dónde Chi perdió sus cosas”... no... “del viento y el faro”... no... “de las rocas”... no.... “perdida en la inmensidad”... no... Joder, no encuentro nombre para este lugar, tendré que llamarle la isla sin nombre.
¡Puta viento! Por su culpa ahora estoy en esta isla sin nombre. No me queda más remedio que ponerme ya a buscar todos mis objetos perdidos. Cuanto antes los encuentre, antes podré seguir mi viaje.




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