jueves 25 octubre 2007 - El Rincón de Anselmo Viudez
HOY: UN AFFAIR MARBELLÍLa última vez que ví a Gunilla fue en Puerto Banús, en el chiringuito Don Pepe. Por esos lares no acostumbro a hacer nudismo porque en el sur de España son bastante intransigentes con estos temas... No es Sitges, eso está claro.
Aquel 27 de julio de 2006 paseaba con mi pareo y mi riñonera de piel al hombro esperando encontrar un buen asiento con vistas al mar en el Chiringuito Pepe de puerto Banús y descubrí para mi asombro que mi queridísima y vaguísima Gunilla von Bismarck disfrutaba de una caña y unas aceitunas a la salud del contribuyente.
Mi relación con Gunilla comenzó 11 años atrás, en una gira concierto en solitario, poco después de divorciarme musicalmente de la Sony-BMG... Yo era telonero de Raphael (del que un día os hablaré y os contaré la anécdota del implante dental) y Gunilla, como gran fan del cantante, fue a verlo. Raphael me la presentó y fue amor a primera vista. Ella llevaba un vestido de raso color malva y una graciosísima cinta en la cabeza. Venía de asistir a una fiesta “hippy”. Luis Ortiz (su eterno ex) no quería saber nada de ella y se la veía sola, ansiosa por conocer a alguien...
Después del concierto ella volvió a su fiesta y me invitó a acompañarla... a la fiesta y a su casa.
¡Qué casa, queridos lectores! Una mansión “comme il faut”, con su dinastía Ming, su perro de porcelana, con sus cuadros gigantescos y alfombras moras... Y qué decir del dormitorio. Aquello era para verlo (ella no lo veía muy bien, por cierto)... Una cama King Size, (el mismo modelo que fabricaron para Pavarotti en su casa de Módena)... Y ya no me acuerdo de nada más. Gunilla iba y venía, enrojecía y estallaba... Y eso fue todo.
Pasaron 11 años desde aquel encuentro y un 27 de julio de 2006 la volví a ver, con su caña y sus olivas, tan divina en el chiringuito Don Pepe.
No me reconoció hasta que le entoné un fragmento de “Nessum dorma” en plena playa y entonces se le iluminaron los ojos (los dos). El reencuentro... ¿qué queréis que os diga? Fue explosivo, yo en pareo con mi riñonera y ella roja y brillante con su pamela y su vestido amarillo, paseando por Marbella. Una divinidad...
Y que viva Marbella!!!
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